miércoles, 2 de octubre de 2013

UN POCO DE HISTORIA

Antes que el formato Raw apareciera, diseñadores, publicistas, fotógrafos y artistas disponían de varios formatos de imagen, entre ellos el Tiff y el JPG. Las primeras cámaras digitales grababan sus archivos en estos formatos.
El Tiff tenía el problema de crear archivos grandes y la tecnología de aquellos días no era muy rápida en procesos de grabado y traspaso de información de la cámara a un sistema de almacenamiento. El formato Jpg, que apareció básicamente para  el trabajo en web sufría de perdida de calidad.
Cuando comenzaron a masificarse las cámaras digitales profesionales a mediados de los 90′s, surgieron inquietudes sobre el hecho de que el resultado de lo que se tomaba no era precisamente algo esperado. Las cámaras no eran eficientes. Quizás, uno de los problemas más graves, era el proceso al que era sometida la imagen, el cual realizaba internamente  la propia cámara, interpretando los datos capturados.
Muchos fotógrafos se preguntaron si se podía obtener de alguna manera un formato que no fuera procesado por la cámara, que tuviera compresión pero sin pérdida y que permitiera la manipulación a posteriori con una menor pérdida de calidad.
Los fabricantes de cámaras respondieron a este llamado creando una variación del formato Tiff, denominado formato RAW el cual utilizaba directamente la compresión sin pérdida que de forma nativa el Tiff podía soportar. Cada empresa comenzó a realizar su formato RAW, modificando la manera en que se grababan los datos capturados, dándoles características diferenciadoras. Las actualizaciones constantes a las que fueron y son sometidos aún hoy los archivos RAW, los volvieron incompatibles y eliminaron su posible estandarización.Nikon sacó al mercado en 1999 la revolucionaria Nikon D1, con 2.7 megapixeles. Esta cámara incluía un primario formato RAW denominado .Nef. El fabricante proporcionaba un software llamado Nikon Capture, el cual servía para ver y convertir los archivos RAW a Tiff y JPG.
Para decodificar los archivos RAW de la Nikon D1, Eric Hyman de Bibble Labs creó en el 2000 el programa Bibble Pro, uno de los primeros software creados exclusivamente para la manipulación de archivos  RAW. Esta era una alternativa seria, independiente y económica, frente al software que vendía Nikon.
A la par existía un programa llamado QImage Pro, el cual incluyó entre sus herramientas el procesamiento de estos archivos. Lastimosamente Qimage se rezagó en el tiempo frente a sus competidores.
Canon lanzó en el 2000 la Canon EOS D30 de 3 megapixeles, la cual incluía el formato RAW CRW, que luego evolucionó en el .CR2 que conocemos hoy. Para abrir y convertir el formato CRW, la empresa proporcionaba un plugin que más tarde llamó: Canon Utilities RAW Image Converter. Es increíble que aún hoy, los programas que proporcionan los fabricantes tengan tan pésimos resultados, comparados con Adobe Photoshop Lightroom 4.1 o con DxO Optic Pro 7.0.
Desde el 2002 Phase One  ya disponía del software Capture One, para trabajar las imágenes de sus respaldos digitales. Su versión para el sistema MAC fue aclamada por todos los fotógrafos por su tratamiento del color. Su versión en PC tuvo la misma acogida años más tarde, pues al principio era bastante regular.
Interfase del programa Capture One Pro 6.0.
En el 2003 se creó DxO Labs  y en 2004 su software DxO Optics Pro tenía 3 módulos potentes y prometedores: Correction Engine module, Camera Body Correction Module y Lens Correction Module. El programa aprovechaba los metadatos generados al momento de la toma y realizaba correcciones automáticas dependiendo de la cámara y el objetivo que se usó.
Interfase del programa DxO Optics Pro 7.0.
Kodak, Imacon y Mamiya, entre otras marcas comenzaron a realizar back digitales para cámaras de formato medio. Los primeros modelos solo guardaban las imágenes en formato Tiff, pero luego el sistema evolucionó. Hasselblad compró Imacon y a finales del 2004 presentó la Hasselblad HD1, su primera cámara con back digital Imacon iXpress de 22mp. El software de Imacon Flexcolor permitía el procesamiento de estos archivos. Todo este conocimiento pasó a Hasselblad y tanto el formato como el software ha sido mejorado hasta hoy con la rigurosidad y la seriedad con la que esta marca afronta sus procesos.
El programa Aperture 1.0 de Apple, fue lanzado en noviembre de 2005. Creó un hito en la industria al proporcionar herramientas avanzadas de flujo de trabajo para el fotógrafo profesional, ya que  en una única aplicación  se tenía la clasificación, conversión, manejo de metadatos, edición básica e impresión.
Interfase del programa Aperture 1.0. Imagen tomada de: www.creativepro.com.
El progreso de esta rama de programas que permitía realizarlo todo de forma amigable y fácil, fue posible por el desconocimiento de miles de fotógrafos del sistema digital. Afrontar el cambio de lo analógico a lo digital cogió a muchos por sorpresa. Incluso hubo comentarios sobre la muerte de la profesión. Las herramientas y los métodos usados por estos programas para tratar las imágenes ya estaban presentes en muchos programas incluido Adobe Photoshop. Lastimosamente en Photoshop, todo estaba (aún lo está) disperso y no había guías claras de lo que se debía hacer. Se estába inventando todo y el cambio se daba a pasos agigantados.
En enero de 2006 Adobe labs sacó la versión Beta de Adobe Lightroom para MAC. La versión 1.0 vio la luz en febrero de 2007. Aún no se porque el primer algoritmo que  utilizó se bautizó 2003. La ahora famosa “corrección de lente” ya estaba presente en Adobe Photoshop CS3 como un plugin. Fue rescatada, mejorada e incorporada en Adobe Lightroom en una actualización de su versión 3 en junio de 2010. Con su versión 4 de 2012, Adobe Photoshop Lightroom se convirtió por fin en una de las mejores alternativas para el procesamiento de archivos RAW.
Interfase del programa Adobe Photoshop Lightroom 4.1.
Desde entonces y hasta hoy, estos programas han evolucionado convirtiéndose en unas potentes herramientas, desarrollando toda una serie de dinámicas alrededor de los flujos de trabajo y permitiendo a usuarios de todo tipo reemplazar el laboratorio tradicional por el laboratorio digital potenciando los procesos de maneras nunca antes vistas. El ahorro de tiempo y la precisión que tenemos en nuestras manos son algo innegable.

RAW POR PRIMERA VEZ

El formato RAW es un archivo de imagen digital que fue diseñado para guardar toda la información que el sensor de una cámara digital capturó al momento de la toma. A diferencia delformato JPG, el archivo RAW no sufre por la compresión con perdida y tampoco se modifica por el procesamiento que el aparato pueda provocar.
Este formato es el punto de partida de los flujos de trabajo no destructivos para imágenes digitales y es una herramienta vital para todos los  fotógrafos profesionales o que consideren serlo. La cantidad de información que posee; su aparente espacio de color indefinido; la forma como trata el balance de blancos y su pureza al estar “exento” de procesamiento por parte de la cámara;  permite al fotógrafo tener en sus manos el equivalente a un negativo digital. De esta manera es él quien procesa la imagen a su criterio, de forma precisa, creativa  y múltiple, sin alterar el archivo original.
La interpretación de un archivo RAW depende de las intenciones y conocimientos que el autor posea. Esto es posible gracias a una serie de algoritmos que facilitan estas tareas y que provienen de programas especializados basados todos ellos en lo que se hacía en el cuarto oscuro. Esta manipulación se realiza generando metadatos con las especificaciones de las modificaciones que se efectúan, pudiendo controlar así la luminosidad, el tono, la saturación y el contraste, de manera global o segmentada; basándose en elhistograma. Añadir o eliminar tonos, tratar de controlar el ruido, mejorar la nitidez y más actualmente, implementar ciertos efectos que se generaban también dentro del cuarto oscuro, como las viñetas.
El archivo RAW es algo etéreo.  Lo que obtenemos de él hoy, es diferente de lo que podremos conseguir mañana. Con el avance de la tecnología podríamos “potenciar las imágenes” sacándoles un mayor y mejor provecho, pues los algoritmos que permiten procesarlo evolucionan con el tiempo. Comparando los resultados entre versiones de software, podemos constatar las diferencias.

PRIMEROS PASOS FOTOGRAFICOS

1. Usa tu cámara en manual

Los modos automáticos son más cómodos, claro. Pero con los modos automáticos, es el software de la cámara el que decide qué foto va a hacer, sin saber qué está fotografiando en realidad, o qué quieres expresar con ello. Sin embargo, el modo manual sirve para tener control total sobre tus fotos, y para aprender fotografía. ¡No se puede aprender fotografía con modos automáticos! Es necesario controlar tú los parámetros de exposición, equivocarte mil veces, estropear muchas fotos, y aprender de ello.
Mi consejo es que desde el momento en que leas estas líneas pongas el modo M (manual), y la ISO en control manual. Practica hasta que consigas buenos resultados, aunque eso implique perder muchas fotos en el camino. Entonces (y sólo entonces) pasa a usar, a veces, los modos Av y Tv, cuando lo necesites por comodidad o necesidad de rapidez.

Para las ocasiones clave, en que te quieras garantizar buenos resultados, como una celebración o un evento especial, y si aún no te desenvuelves bien con el modo M, usa los Av y Tv, y si aún así no consigues buenos resultados, pasa al modo P, pero no pases de ahí. Pronto descubrirás algo que muchos desconocen, y es que manejar la cámara con estos modos es casi tan sencillo como el modo automático, y te permite conseguir los resultados que tú deseas conseguir.

2. Céntrate en aprender lo básico

Tu cámara tiene montones de botones y tu manual montones de páginas. Sin embargo, muchas cosas son inicialmente prescindibles, y merece la pena ir avanzando de forma paulatina y ordenada. Comienza con lo importante, y deja lo demás para más adelante, que no hay ninguna prisa:
  • Lo primero, controlar la exposición con el diafragma, la sensibilidad ISO y la velocidad de apertura. Aunque a la ISO tradicionalmente (herencia de las cámaras analógicas) no se le ha dado tanta importancia, tiene la misma que los otros dos, a efectos prácticos.
  • Aprende a seleccionar el punto de enfoque central, el balance de blancos automático y la medición ponderada al centro. Más que nada, para saber dejarlos en su configuración inicial y no cambiarlos.
  • Aprende a enfocar y reencuadrar. En la mayoría de cámaras, si pulsas a la mitad el disparador, la cámara enfoca lo que esté ubicado en el punto de enfoque (inicialmente no hace falta que uses otro diferente al central). Deja el disparador en esa posición hasta que reencuadres y completes el disparo. Trata de mantener esta práctica con cada foto que hagas, y acostúmbrate a descentrar el sujeto principal de la foto.
  • Olvídate de opciones avanzadas, de los estilos de imagen, de los botones para impresión, de los modos de enfoque, de los menús interminables, el bracketing, la compensación del flash, etc.
  • La composición sí es importante, aunque no se controle con ningún botón. No dejes al sujeto principal de la foto centrado en la imagen. Descéntralo un poco, tratando de buscar el equilibrio con el resto de elementos. Si te propones esto como principio básico en todas tus fotos, pronto notarás grandes diferencias en ellas.

3. No uses el flash

El uso del flash no está proscrito, ni mucho menos. Es más, es un recurso muy útil para ciertas fotografías. Pero inicialmente, es mejor olvidarse de que existe. El flash de tu cámara se dispara siempre con la intensidad apropiada para que esa foto en concreto quede bien expuesta. Sin embargo, la luz que arroja es fea, dura y artificial, y en escasísimas ocasiones es realmente necesario emplearlo.
En cuanto descubras que elevar la sensibilidad ISO o abrir el diafragma te permiten hacer fotos sin trepidación en casi cualquier condición lumínica, te darás cuenta de lo mucho que la mayoría de aficionados usan el flash innecesariamente. También es importante que sepas cual es la velocidad de obturación mínima con la que puedes captar la mayor cantidad de luz posible sin trepidación. Tus fotos serán más naturales y estéticas.
Limítate a usar el flash más adelante, y sólo cuando quieras modificar la iluminación de la escena por motivos estéticos, si dispones de un flash independiente, que puedas rebotar, disparar desde fuera de la cámara, o al menos suavizar con un difusor.

4. Equivócate, sin miedo

No hagas 10 fotos de la misma escena. Trata de hacer una, o dos como mucho, pero que sean buenas. Aunque es muy tentador hacer montones de fotos para que, por cuestión de probabilidad, alguna salga bien, conforme pasen los meses seguirás necesitando 10 disparos para conseguir una buena foto.
Es preferible obligarse a hacer como mucho una o dos fotos de una escena, de las que luego puedas aprender en qué has fallado si han salido mal, que hacer 20 de las que sólo se salve una, por puro azar. Cuando uno hace una buena foto por azar, ignora las que salieron mal y por qué le salieron mal, y no aprende nada para la próxima vez. Cuando uno, por no usar correctamente la cámara, hace mal una foto que podría haber sido buena, puede aprovechar la situación para aprender de su error y no volver a tropezar en él.
People-3, de Rafael Moreno

5. Haz fotografías en formato RAW

El formato RAW abre muchas posibilidades para la edición y el postprocesado de tus fotografías. Por ello, si quieres aprender en serio, es bueno que comiences a hacer tus fotos en RAW desde el principio. Si inicialmente no sabes revelar o editar tus fotos en RAW, una buena idea puede ser configurar tu cámara para que haga fotografías en RAW y JPG al mismo tiempo. Aunque por ahora sólo uses los JPGs, te aconsejo que guardes los RAW. Cuando con el tiempo vayas aprendiendo, podrás volver a los archivosRAW de todas tus fotografías, y sacarles todo el jugo. ¡En eso se fundamenta el barbecho fotográfico, un gran aliado del fotógrafo principiante!

6. Ve familiarizándote con el software

Hacer click con la cámara es el punto de partida, pero la edición y el postprocesado también son sumamente importantes. Has de saber que los ajustes que configures en tu cámara de saturación, contraste, nitidez, reducción de ruido, etc, sólo afectan a las fotos que hagas en JPG, pero no a las fotos en RAW, que guardarán la imagen “en bruto”, sin procesar, tengas la configuración que tengas en tu cámara.
Para editar tus fotografías RAW, o hacer ajustes adicionales a tus fotos en JPG necesitarás algunos programas informáticos. Los más populares, como Photoshop o Lightroom son muy caros, pero tienes opciones libres y gratuitas que ofrecen posibilidades similares para el fotógrafo aficionado. The Gimp te servirá para retoques más complejos, mientras que UFRAW o Raw Therapee te permitirán editar tus fotografías en RAW. En el CD que venía en la caja de tu cámara probablemente también tengas algún programa de utilidad.

7. Observa buenas fotografías

Ver buenas fotografías puede servirte como fuente de inspiración, o incluso también para ver qué podrías llegar a ser capaz de hacer si te vuelcas en esta afición. Aunque una de las formas más comunes de ver fotografías es visitar comunidades como Flickr, es bueno saber que las fotografías más accesibles y visitadas en este tipo de página son las más populares o impactantes, pero no necesariamente las mejores. No te dejes impresionar fácilmente, y trata de conceder más importancia a aquello que te gusta, que a aquello que te llama la atención por no saber cómo lograrlo. En Xataka Foto en ocasiones también hacemos mención a grandes fotógrafos o galerías de fotografías, de los que poder empaparse.

Por otro lado, si vas a hacer un viaje a algún sitio o vas a hacer cierto tipo de fotografía (deportiva, retrato o paisaje, por ejemplo) puede ser bueno hacer una búsqueda previa en Flickr de fotografías de ese lugar o disciplina fotográfica, para ir planteándote posibilidades e ideas que luego puedas plasmar con tu cámara. Tratar de hacerte una imagen mental de la foto que quieres hacer y luego intentar buscar conseguir el resultado más parecido con tu cámara puede ser un buen ejercicio de aprendizaje, alternativo al tradicional“disparar a todo lo que se mueva porque sí”.

8. Sé humilde, y trata de no dejar de aprender

Si te abres una cuenta en flickr y comienzas a participar subiendo fotos y comentando en las fotos de otros, pronto comenzarás a recibir halagos hacia tus fotos. Por mucho que quieras evitarlo, pronto comenzará a aumentar tu ego de manera exponencial, llegando a creer en muy poco tiempo que tienes un talento innato. Obviamente, eso hace mucho más divertida y emocionante esa afición, pero te aconsejo que recapacites con humildad y trates de seguir aprendiendo.
Esos halagos, en muchos casos, vienen de otros aficionados que también están empezando, cuyo criterio puede ser muy discutible, y cuya principal motivación para escribirte sea la de recibir así luego un comentario tuyo recíproco. Pisa tierra. Es imposible que en unas semanas o meses hayas desarrollado un estilo, o hayas llegado al cénit de tu aprendizaje. Es mucho mejor disfrutar de todo esto con algo de humildad, dándole a las comunidades sociales de internet la importancia que tienen, pero no más, y evitar encasillarse en un estilo, procesado o tipo de fotografía, por muy llamativa e impactante que le resulte a tus contactos. Haz las fotografías que te gusten, no las que más impacto vayan a tener entre los que te rodean. ¡Que tu principal criterio no sea el reconocimiento social!

9. No pienses más en el equipo fotográfico

Con tu nueva cámara réflex (la que sea), un objetivo (el que sea), una batería y una tarjeta de memoria tienes más que suficiente para comenzar a aprender e ir haciendo grandes fotos durante mucho tiempo. No necesitas una cámara mejor, ni más objetivos, ni un flash, ni un trípode, ni nada de nada. La experiencia, con los meses o años, te irá diciendo en qué te quedas corto. ¡Yo llevo 3 años haciendo fotografías y jamás he usado un trípode!
Cuando al poco tiempo de comenzar a hacer fotografías pase por tu cabeza la idea de mejorar o ampliar tu equipo fotográfico, piensa seriamente qué limitaciones reales te impone tu equipo, y qué limitaciones reales estás imponiendo tú a tu equipo. En la mayoría de ocasiones, las segundas ganan por goleada, aunque nos cueste verlo.

10. Practica, disfruta y diviértete

Yo aún no entiendo como no descubrí antes la fotografía, con lo divertida, adictiva y creativa que resulta. La clave probablemente esté en hacer muchas fotos (que no es lo mismo que muchas tomas de la misma foto), ser perfeccionista y tratar de seguir avanzando, y divertirse con ello.
No es necesario que hagas las mismas fotos que todos los demás. Prueba cosas nuevas. Tal vez si vas de viaje lo que más te guste no sea hacer fotografías de monumentos, sino captar escenas urbanas. Tal vez salgas al campo y en lugar de centrarte en los grandes paisajes prefieras captar pequeños detalles de la naturaleza. Experimenta y, con cuidado para no encasillarte en algo nada más empezar, disfruta con aquel tipo de fotografía que más te llene.

CAPTURA A ALTA VELOCIDAD O RAFAGA

En el caso de fotos en ráfaga o disparo continuo la velocidad de grabación de la tarjeta para grandes volúmenes de información (o sea archivos grandes) es un elemento crítico, pues si bien la misma no alterará (dentro de los límites explicados antes) la calidad de cada foto individual de la ráfaga, si afectará seriamente la calidad del conjunto de imágenes capturadas. En otras palabras cuando un fotógrafo usa esta técnica es porque busca ya sea realizar una captura de un conjunto de fotos que muestre un cierto nivel de acción con varios cuadros de altísima definición cada uno o sino cuando se trate de tomas donde resulta casi imposible al ojo humano decidir cuando disparar para capturar el evento deseado, entonces una ráfaga o disparo continuo le asegurará que uno de los cuadros tomados contendrá el evento de su interés (esta es una situación clásica en fotógrafos deportivos). Algunos dirán porque no filmar...bueno sencillamente porque en modo filmación la resolución de cada cuadro es pobre (720x540 o 640x480 pixeles)...mientras que con esta técnica se podrán estár capturando cuadros de 7, 8 o más Mpixeles que es lo deseado. Para lograr ésto la tarjeta deberá ser capaz de grabar a velocidades que se compadezcan con el valor obtenido de multiplicar el tamaño de una de las fotos por la cantidad de frames por segundo que se quieran capturar.O sea a mayor velocidad mayor será el valor de fps obtenibles para la misma resolución o sino con un dado valor de fps mayor será la resolución que se puede dar a cada foto. Por lo tanto la velocidad en escritura impacta directamente en la calidad del resultado global obtenido. Con las cámaras actuales lo deseable para este tipo de captura es contar con 20 Mb/seg en escritura o más para obtener el mejor de los resultados.

2da y 3ra fase de captura

La segunda y tercera actividad si bien operativamente distintas, desde el punto de vista de la tarjeta las exigencias son similares por lo cual las consideraremos juntas en lo que sigue.

Para sacar fotos disparo a disparo realmente la velocidad de la tarjeta no tiene ningún impacto (o casi ninguno si queremos ser estrictos, pues si la tarjeta es relativamente lenta podría producirse por cuestiones laterales relativas a la forma de operar de cada cámara, una cierta pérdida de calidad, pues ciertas cámaras sensan la velocidad de la tarjeta usada y si detectan una tarjeta más lenta suelen usar un factor de compresión mayor para reducir el tiempo entre foto y foto...lo cual arrastra pérdida de calidad...Pero tomemos esto como un caso extremo y a no considerar si lo que estamos comparando para decidir nuestra compra son tarjetas Transcend, Sandisk, Panasonic o Sony)  sobre la calidad del resultado y su única influencia será el tiempo que el fotógrafo debe esperar antes de poder disparar nuevamente y luego el tiempo consumido en bajar dichas fotos por ejemplo a un PC. En tal sentido cuanto mayor sea la velocidad menor será la espera entre foto y foto y también será menor el tiempo empleado en bajarlas...pero nada cambiará en cuanto a las imágenes obtenidas.

LOS DISTINTOS MODOS DE CAPTURA

El hablar de velocidades de lectura y escritura sin hablar del contexto de uso de la tarjeta carece normalmente de sentido. Este es justamente uno de los puntos que vino a poner en orden la normativa SDHC. El analizar todos los contextos posibles sería imposible en el espacio que disponemos para una publicación, por lo cual nos limitaremos al análisis del uso de esta tarjeta en una cámara fotográfica y de video de medio o alto rango, que es uno de los usos principales de las tarjetas SDHC (si bien no el único, pero los conceptos básicos expuestos se podrán extender con cierta facilidad a otros contextos de uso).

En una cámara moderna de medio u alto rango normalmente cinco tipos distintos de actividad son posibles:


  • Captura de fotos disparo a disparo (o sea de a una foto por acción)
  • Captura de fotos en ráfaga
  • Captura de fotos con disparo continuo
  • Captura de video de media-alta resolución con audio (hasta 720p)
  • Captura de video de muy alta resolución con audio (conocido como HD full) (más de 720p)




QUE ES CAPTURA


Captura es el proceso de capturar imágenes y fijarlas en un medio material sensible a la luz. Basándose en el principio de la cámara oscura, se proyecta una imagen captada por un pequeño agujero sobre una superficie, de tal forma que el tamaño de la imagen queda reducido. Para capturar y almacenar esta imagen, las cámaras fotográficas utilizaban hasta hace pocos años una película sensible, mientras que en la actualidad, en la fotografía digital, se emplean sensores CCD; CMOS y memorias digitales.